Del 17 al 20 de noviembre, Chicago será nuevamente el escenario clave donde se presentarán más de 30 lanzamientos en automatización y transformación digital para la industria. Estos avances estarán orientados a elevar la disponibilidad, acortar los tiempos de puesta en marcha y cerrar la brecha entre TI y TO, todo ello sin incrementar los costos operativos.
Durante Automation Fair, evento organizado por Rockwell Automation, la empresa más grande del mundo dedicada a la automatización industrial y la transformación digital, la industria podrá conocer de primera mano innovaciones enfocadas en la optimización de espacios, un cableado más simple, un control más seguro, redes más confiables, así como software diseñado para acelerar el proceso de diseño y fortalecer la ciberseguridad en las operaciones industriales y de infraestructura crítica.
Hardware que compacta, simplifica y eleva la seguridad
La nueva generación de control se orienta cada vez más hacia plataformas con seguridad funcional integrada. En consecuencia, para el usuario final esto implica menos componentes, menos puntos de falla y validaciones de seguridad más directas, especialmente al momento de buscar niveles de integridad de seguridad en celdas de manufactura y líneas de proceso. De manera paralela, también aparecen arrancadores electrónicos capaces de cubrir arranque directo, inversión y funciones de seguridad en un solo formato, los cuales resultan particularmente útiles en transportadores, bombas y aplicaciones empaquetadas que exigen un footprint mínimo dentro del gabinete.
Otro foco relevante es la entrada y salida modular y ultracompacta. En este sentido, los módulos con arquitectura distribuida no solo reducen el tamaño del panel, sino que también simplifican la instalación y habilitan diseños de máquina más esbeltos. Para los OEMs, esto se traduce en más máquinas por contenedor y tiempos de integración considerablemente más cortos.
Asimismo, la mecatrónica distribuida —que acerca motores y variadores al punto de uso— avanza con fuerza gracias a paquetes que integran control y seguridad directamente en campo. El beneficio directo es claro: menos calor en los gabinetes, tiradas de cable más cortas y mayor escalabilidad por secciones, todo ello acompañado de diagnósticos completos a nivel de dispositivo.
Finalmente, para proteger los activos eléctricos en ambientes exigentes, surgen nuevas protecciones de motor con una mejor respuesta ante sobrecargas, cortocircuitos y fallas de fase. La promesa es contundente: menor tiempo medio de reparación y alarmas más precisas que facilitan las labores de mantenimiento.
Redes industriales listas para la convergencia TI/TO
La conectividad también está en plena evolución. En este sentido, una de las propuestas más destacadas es el cable plano de siete conductores, que combina potencia y datos en un solo sistema. Gracias a ello, al reducir bandejas y conectores, se disminen los costos de instalación y, al mismo tiempo, se logra una ampliación de celdas más limpia y ordenada. Además, cuando se suma el uso de sistemas de cableado preensamblados, el resultado es contundente: menos horas-hombre invertidas y una notable reducción de errores durante el montaje.
En el ámbito del switching, surgen equipos industriales no administrados que incorporan una calidad de servicio mejorada junto con una operación Ethernet de eficiencia energética, lo que permite reducir el consumo sin sacrificar rendimiento. Por otra parte, para las topologías resilientes, se anuncian dispositivos que simplifican la visibilidad del tráfico y facilitan la incorporación de equipos en anillos redundantes a nivel de dispositivo.
En consecuencia, para el responsable de operaciones, todo esto se traduce en mayor disponibilidad del sistema, diagnósticos más precisos y resolución de problemas basada en evidencias reales, no en suposiciones.
HMI y cómputo industrial robustos para planta moderna
La Interfaz Humano Máquina (HMI) móvil da un salto en velocidad y calidad de visualización, útil en configuración, prueba y puesta a punto en campo. En paralelo, el cómputo industrial sin ventiladores (en formato bloque o panel) llega con procesadores de última generación y sistemas operativos de soporte extendido. ¿El aporte? Plataformas estables para SCADA, historización, analítica en borde y virtualización ligera, con menos ventanas de mantenimiento y mayor vida útil.
Software que acelera el diseño y optimiza la operación
En ingeniería, el énfasis está en entornos de diseño de nueva arquitectura que unifican experiencia de usuario, reducen fricción entre familias de control y estandarizan flujos para equipos distribuidos. Para integradores y fabricantes, esto se traduce en versiones más claras, menor retrabajo y curva de aprendizaje más corta para el personal.
En operación, el elemento más destacable es la analítica con control predictivo basado en modelos (MPC): algoritmos que evalúan datos actuales y previstos, comparan contra objetivos y ajustan automáticamente consignas. Los efectos esperados en proceso y en lote: menor variabilidad, más rendimiento y ahorros energéticos al mantener la planta en la «zona óptima» pese a perturbaciones.
La capa perimetral también se refuerza con plataformas de borde de alta velocidad y baja latencia que priorizan continuidad: si la conexión a la nube cae, la celda sigue produciendo y registrando datos; cuando vuelve, sincroniza sin perder históricos. Esto habilita estrategias híbridas TI/TO con datos confiables para mantenimiento predictivo y mejora continua.
El cierre de la brecha de talento y aumento de la resiliencia
El contexto de escasez de especialistas acelera la demanda por servicios administrados de gestión de activos: inventarios de repuestos optimizados, planes de ciclo de vida y soporte en sitio con métricas compartidas. Complementa una vigilancia de ciberseguridad 24/7 para entornos OT -detección y respuesta con conocimiento de protocolos industriales- y asistencia técnica remota diseñada para resolver rápido problemas complejos sin movilizaciones innecesarias.
Todas las innovaciones que se presentarán en Automation Fair 2025 presentan un doble beneficio: riesgo operativo a la baja y una estructura de costos más predecible al convertir gastos reactivos en programas planificados.

